Categories

Archives

Blogroll

Search

Meta:

Idiomas extranjeros, aprender un idioma, estar solo y aprender a estarlo.

February 19th, 2008 by fabiola

Esa sensación de no tener nada, de estar libre de todo, solo lo sentí dos veces. La primera es cuando me fui a la inmersión lingüística y la otra cuando me robaron hace una semana y no tenía cómo entrar a mi nuevo depa, ni documentos que acrediten que era yo ni un centavo para moverme ni llamar a alguien.

 

Claro, el viaje de idiomas fue entretenido y toda una aventura. Era esa sensación de que no tenías que preocuparte por las cuentas de la casa, por el trabajo. Solo era ir a la residencia de estudiantes, ir a clases, vagar por las tardes y dormir. No tenías que ver a la familia y pasar por esos molestos almuerzos familiares donde el primo tal es mejor que tú o donde te piden que les recomiendes a tus primas sobre una buena escuela de inglés en Londres.

 

Cualquiera que recuerde su primera clase de inglés en el típico instituto de idiomas, seguramente podrá recordar también cuando entró a un salón donde había caras nuevas, algunas sentadas en grupo y otras en solitario. Nadie se hablaba pero en cuanto comenzaban las clases también comenzaban las primeras bromas y luego los cuchicheos en español hasta que, una semana después ya había nuevos grupos y la gente conversaba entre sí, obviamente en español.

 

En cambio en los viajes de inmersión no es tan simple. Para empezar porque (si tienes suerte) no vas a estar en un salón donde los otros diez o quince (si tienes suerte y vas en temporada baja pueden ser incluso cinco o siete alumnos por aula) alumnos no hablan todos el mismo idioma, por tanto no habrán bromas ni nadie aprovechará para hablar en voz baja en español contigo.

 

En los viajes de idiomas si quieres relacionarte con los demás vas a tener que hacerlo en el idioma que estés aprendiendo. En mi caso el inglés. Y no es fácil pero tampoco es imposible. Lo irónico de todo esto es que esa necesidad de relacionarte con los demás, a pesar del idioma, te hace más abierto a relacionarte con personas que pueden ser diferentes a ti y que considerarías, en otro caso, no hablarles.

 

Esa sensación entre soledad y desesperación en la inmersión lingüística me parece muy interesante porque te reta a ti mismo a ver cómo te comportas en esos momentos en que no lo tienes todo a lo seguro.

 

Ahora, lo del robo, pues me ha molestado. Recuerdo que durante mi viaje, llegué a pensar que si perdía mi visa y mis documentos no tenía como probar que era yo. No podía decir a la policía ‘si me acompaña a la avenida tal le demuestro que ahí vivo’ o ‘vamos a donde mis amigas para que le digan quien soy’. Y ahora, cuando aún no tengo mis documentos, pienso en cómo hacer para demostrar que soy yo en un lugar que se supone conozco bien.

 En fin, me siento en la Twilight Zone.

Posted in Uncategorized |

Related Posts

Leave a Comment

Please note: Comment moderation is enabled and may delay your comment. There is no need to resubmit your comment.