El Imperio del sentido
November 19th, 2007 by fairfaxCuando uno se topa con estas dos noticias son de relevancia internacional: ‘el perro motorista que trata de sacarse una foto con Britney Spears’ y el ‘accidente automovilÃstico de la Cicciolina en Argentina’; puede que, o sonrÃa de buena gana con estas noticias sin sentido o se lleve las manos al cielo y le clame a dios por qué ésta vida es ésta vida.
Hace un año, cuando fui a Nueva York para aprender inglés en una escuela de idiomas, hubo una discusión bastante particular en una de las clases, precisamente sobre las pelÃculas para adultos, a raÃz de que el salón en donde me encontraba, se quejó porque el contenido de las pelÃculas que veÃamos eran bastante aburridos para chicos que, como edad promedio, tenÃan veintiocho años (pelÃculas animadas de Disney, ¡por favor!).
Claro que no es que deseábamos ver El Imperio de los Sentidos o una Maratón de las pelÃculas de la Cicciolina, comentó sarcásticamente uno de mis compañeros, el que fue tremendamente malinterpretado por la profesora cuando tratamos de exponer el caso. Tardamos varios minutos en explicarle que no éramos pervertidos y que el comentario fue una ironÃa.
Después de clase, todos los alumnos nos quedamos conversando sobre el asunto. En realidad nos daba risa recordar el rostro de horror de la maestra, pero todos estuvimos de acuerdo en tres cosas.
Primero, que el sexo y la necesidad de su consumo es algo mundial. Incluso supera la barrera de los idiomas, no necesitas saber coreano o tailandés para ver alguna cinta triple X proveniente de esos paÃses o tampoco parece ser que la gente esté preocupada en atender a los ‘argumentos’ de una pelÃcula para adultos. Probablemente la palabra ‘sex’ sea una de las más universales y secretamente conocidas en distintas sociedades, y seguramente la que muchos escribirán en algún buscador de internet para realizar exhaustivas búsquedas de ‘conocimiento’.
Segundo, que se puede aprender cualquier cosa viendo esas cintas triple X, menos idiomas, o al menos el vocabulario que se aprenderÃa no pasarÃa de cinco o seis palabras.
Y tercero, que no importa en qué cultura o paÃs te encuentres, el sexo siempre será tabú, y empeora cuando las personas, que hablan distintos idiomas, intentan razonar sobre este tema.
Justo ahora recuerdo el incidente a raÃz del accidente de esta actriz porno, Ciccionlina, no tengo mucho que decir sobre ella, salvo que no considero que el hecho de que fuera diputada del partido radical italiano levantara su ‘persona’ a favor, pero si tengo que comparar entre polÃticos y actrices porno, la verdad no sabrÃa decidir quien tiene más moral y ética.
Después de ese incidente en el salón de inglés ya no volvimos a ver más cintas de Disney, la profesora optó por pasarnos las temporadas de Frasier, supongo que también como un dejo de ironÃa personal.
Aunque ninguno del salón sacó una buena nota en comportamiento, mejoramos rápidamente en nuestras intervenciones en clase, de modo que ya no hubieron malos entendidos. Dentro de todo, estas cosas raras que pasan en los lugares y momentos que menos esperas, a veces te hacen prestar atención a las noticias más inusuales y bizarras que aparecen por ahÃ. Y de pronto, todo tiene sentido por unos minutos.
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