El ‘grrr’ de dos tigres en inglés.
October 26th, 2007 by fairfaxPara mejorar mi inglés hice un viaje a Londres, ya saben cómo es importante aprender este idioma pero sobre todo bien, y que viajar y estar en contacto con una cultura que hable naturalmente la lengua es lo mejor.
Sin embargo no quiero hablar en general sobre este asunto, sino de algo pequeño, digamos que ‘ínfimo’ para algunas personas, pero que en mi corazón afianzó mi cariño por el inglés y por dos personajes muy populares en el mundo de las tiras cómicas.
Alan Alexander Milne es el creador original de Winnie the Pooh y sus amigos. Uno de mis personajes favoritos desde pequeña ha sido siempre Tigger, claro que más bien las versiones animadas de Disney, es un tigre tonto, torpe, ingenuo, como un gato cachorro que brinca de un lado a otro del bosque con su cola y al parecer es el único ‘Tigrrr’ que hay.
Bill Watterson es el creador de una de mis tiras cómicas favoritas, ya saben, ‘Calvin y Hobes’, que nos cuenta en pequeñas tiras semanales, la forma de ver el mundo de un niño y su tigre de felpa. Pero claro, no es un niño normal y a la vez es un niño como todos, hace reflexiones agudas pero sin perder nunca esa esencia de niño que evita que terminemos leyendo una tira pedante y pretenciosa de existencialismo adulto.
Debo decir que estos dos personajes han habitado mi mente desde que tengo recuerdo. Desde que me regalaron mi primer muñeco de Tiger lo hice mi compañero de juegos por muchos años. Luego, tiempo después, siendo ya adulta, reparé en las tiras cómicas de Calvin y Hobbes, casi por casualidad, cuando hojeaba en casa de una amiga, una compilación de estas tiras.
Si hay algo que tienen en común un grupo de animales en un bosque y un niño y su tigre de felpa, es la simplicidad que pueden transmitir. Si bien puedo verme tres o cuatro veces ”Ichi, The Killer” también es cierto que puede releer un millón de veces las tiras de Watterson, sentir una gran tranquilidad y una felicidad apacible sentada en mi sala leyendo las ocurrencias del par creado por uno de los pocos historietistas que tuvieron el orgullo de hacer de su trabajo un arte.
Y lo mismo al pillar alguna película, de las viejas, de Winnie the Pooh, sobre todo con mi sobrina a quien le inculqué el gusto por esta serie. Winnie the Pooh es una serie ingenua, pero no por es tonta, no tiene violencia ni sangre o plantea los grandes devaneos de la existencia humana, Winnie Pooh no se plantea si es ateo o si realmente existe, se limita a vivir, en su bosque, juntar miel y hacer cosas con sus amigos. La verdad es que esa vida zen y simple, a veces me da muchas ganas de tenerla.
En el primer día de clases en la escuela de idiomas de Londres, nuestra profesora nos preguntó cuáles eran las razones por las que nos interesaba el inglés. Obviamente todos teníamos respuestas más o menos claras, estudios, conocer otras culturas, deseo de tener una mejor hoja de vida, poder optar a trabajos en el extranjero.
Al término de dos meses, hacia el último día de clases, nuestra profesora nos preguntó, después de pasar ese tiempo viviendo en Londres y viviendo el inglés, qué era lo que más nos había gustado de ese ‘mundo’.
Mientras mis compañeros respondían ‘conocer gente nueva’, ‘hacer amigos’, ‘divertirse aprendiendo un idioma’…yo recordé el paseo que hicimos por las librerías de Londres, donde me compré la compilación de la obra de Watterson y el conjunto de historias originales de Milne, y mientras regresaba a la residencia de estudiantes me detuve a hojear los diarios del día, lo de siempre claro, violencia, disturbios, racismo…cosas que parecen sacadas de libros de ciencia ficción pero que son reales, y pensé, si hay algo bueno en este mundo, son dos pequeños tigres, que aunque sean ficticios para mí son más reales que lo que leo en estos diarios.
Casi respondo a la pregunta de mi maestra con ‘Tiger y Hobbes’ pero preferí remitirme a los estándares, después de todo ellos estarían siempre en donde se merecen, en mis recuerdos y en las cosas buenas que pienso que a veces pueden pasar en el mundo.
Posted in Uncategorized | No Comments »
